Micaela Torales sotuvo que vivía bajo amenazas y en un contexto de violencia junto al papá de su hija, quien permanece prófugo.
La mamá de Ainoha, la beba de 11 meses asesinada de un disparo a fines de agosto en Villa Caraza, rompió el silencio y dio detalles estremecedores sobre el contexto en el que ocurrió el crimen.
En diálogo con Política del Sur, Micaela Victoria Torales apuntó directamente contra el padre de la nena y su entorno, a quienes vinculó con la venta de drogas y la tenencia de armas.
“Si no fuera por mi mamá, hoy estaría muerta”, expresó al describir la situación que atravesaba junto al padre de Ainoha. Según relató, el hombre no le permitía salir de la habitación y su vida cotidiana estaba marcada por el miedo.
Las armas, las drogas y las amenazas que sufría
“Guardaba las pistolas a cambio de drogas”, contó Micaela. Y agregó que, aunque él decía que lo hacía para “matarle el hambre a su hija”, en realidad “solamente las guardaba por drogas”.
La joven también describió un ambiente en el que los conflictos ajenos podían terminar en episodios armados. “Se metía en quil… ajenos y a veces venían a tirar tiros”, recordó.
Ese escenario, según explicó, la mantenía en un estado de temor permanente. Incluso aseguró que su madre fue fundamental para poder salir de esa situación de violencia y recuperar cierta libertad.
Cómo fue el disparo que mató a la beba de 11 meses
Durante la entrevista, Micaela también reconstruyó el episodio en el que Ainoha recibió el disparo mortal. Según su versión, el padre de la beba y su hermano estaban manipulando una pistola cuando se produjo el tiro.
“Él y el hermano estaban jugando con la pistola y yo no me di cuenta. Se ve que a su hermano se le escapó el tiro”, relató.

Con esa explicación, la joven descartó la hipótesis que había circulado inicialmente sobre una pelea entre los dos hombres como desencadenante del hecho.
La tragedia tuvo además consecuencias devastadoras para ella: Micaela también recibió una herida de extrema gravedad y tuvo que permanecer internada durante varias semanas.
El reclamo de justicia
Además de contar el contexto en el que vivía, la mamá de Ainoha hizo especial hincapié en la situación judicial de los hombres señalados por el crimen.
Torales aseguró que recibió versiones sobre una supuesta detención del padre de su hija, pero aclaró que todavía permanece prófugo. Por eso, reclamó que tanto él como su cuñado queden a disposición de la Justicia.
“Me llegaron rumores de que el padre de mi nena estaba preso, pero no”, sostuvo. Y fue contundente al expresar lo que espera de la investigación: “Necesito que estén presos los dos”.
Mientras continúa la búsqueda del padre de la beba y la investigación intenta determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados, el testimonio de Micaela volvió a poner en primer plano no solo el crimen de Ainoha, sino también el contexto de violencia y miedo que, según denunció, atravesaba antes de la tragedia.

